Tratamiento
El hombre llegó hasta la recepción y sin dudarlo ingresó rápidamente al consultorio.
Al entrar recordó los antiguos muebles de caoba, el ambiente volvió a parecerle calmo y señorial.
Noto que la terapeuta estaba recién bañada, reconoció su perfume, sus cabellos estaban todavía húmedos. suspiró suavemente, se miraron, sonrieron con complicidad. Después de esa mirada implícita comenzaron a besarse intensamente. Se notaba en ellos un profundo y contenido deseo, necesidad de trascender el tiempo y el espacio, también furia, pasión, sexualidad cada vez que ingresaban uno dentro del otro.
Les llevó media hora salir de esa fusión ardiente.
- Me siento mejor, vuelvo la semana próxima, dijo el
- No, mejor dentro de quince días, respondió ella con una voz de mujer satisfecha.
Al entrar recordó los antiguos muebles de caoba, el ambiente volvió a parecerle calmo y señorial.
Noto que la terapeuta estaba recién bañada, reconoció su perfume, sus cabellos estaban todavía húmedos. suspiró suavemente, se miraron, sonrieron con complicidad. Después de esa mirada implícita comenzaron a besarse intensamente. Se notaba en ellos un profundo y contenido deseo, necesidad de trascender el tiempo y el espacio, también furia, pasión, sexualidad cada vez que ingresaban uno dentro del otro.
Les llevó media hora salir de esa fusión ardiente.
- Me siento mejor, vuelvo la semana próxima, dijo el
- No, mejor dentro de quince días, respondió ella con una voz de mujer satisfecha.
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