Algo mas que un nombre
Cuando Malena Berni Saer definió su futuro lo hizo libre y razonadamente, no había razones subliminales en los prolegómenos de su decisión. Y esta fue anunciada con bombos y platillos a sus progenitores. Doña Paula Saer Borges y don Horacio Berni Castagnino ellos supieron primero, que no iba a ser Malenita, y esto era poetisa, ella lo explicaba con su voz modulada, la razón era que esa especialidad le sonaba mucho a petisa y ella quería esconder por el momento su evidente defecto físico, evitar que se confundiera una carencia de tipo orgánico con su trabajo. En ese tiempo para las chicas de su clase existía esa confusión entre arte, oficio y tarea, para Malena Berni Saer sus éxitos estaban escritos como un sino profético en el nombre que le había tocado, algo similar a las explicaciones que nos ofrecen en la Kabala, o el seguimiento de las premisas del teorema de los lazos involucrados.
Así como algunos niños a esa edad no se conforman con una sola especialidad y cuando se les pregunta
- Que queres ser cuando seas grande ?
Generalmente responden, bombero y futbolista, o maquinista de tren y cantante de opera. Quizás por eso ya desde pequeña, ella quería triunfar en más de un campo y finalmente lo hizo en tres, tango canción, literatura de ficción y pintura artística. Malena no era una chica más en ese Rosario de los años cincuenta donde la gente alternaba su trabajo meticuloso con esas copas que todavía no se conocían como happy auer en el intimista Río bar, o en el mas populoso Fragata, allí donde se comentaban algunas de las anécdotas ocurridas en círculos mas bien privados. Cuando ella definió su futuro recién estaba preparando su ingreso al Comercial Urquiza, escuela que quizás hoy debiera llevar en algún aula el nombre de esta mujer inolvidable, creo sinceramente que sus autoridades han hecho algunos esfuerzos para no recordarla. Recién están pensando con alguna reticencia, en ponerle su nombre a un banco que la recuerda y que fue en su momento desviado al depósito de muebles y útiles, porque con una sevillana filosa alguien grabó(quizás ella, con la colaboración de alguna de sus compañeras) su nombre con un agregado que no hace a la cuestión que hoy evocamos, la famosa frase Malena buchona.
Lo cierto de ella se recuerdan anécdotas emotivas, como la de la toma del colegio en la época de laica o libre que la inmortalizan, se la ve a ella imperturbable, leyendo sus “Alma que canta” en plenas tareas de desalojo por parte de personal uniformado de la seccional segunda.
Yo puedo decir que conocí a la insigne en esa época, y volví a verla en las bulliciosas jornadas de las farándulas estudiantiles, donde iba primorosa con ese tutú dorado y una capa de armiño grisácea, en la carroza, que un noble rastrojero diesel arrastrara por calle Córdoba, que se había llamado ya Eva Perón.
También yo iba en la farándula del Colegio Industrial simulando ser como Carballo, ese intendente duro que azotaba a las huestes municipales, marcándole el camino a los sindicalistas de la época. Látigo y palo mientras pensaba en la adorable pequeña del Urquiza que con su aire melancólico repasaba los versos de Museo, Nervo y Cadícamo.
Creo que su primera actuación recordada la hizo en la Asociación de Fomento de Ludueña Norte para todos, donde esa noche memorable y para homenajear a su tío más querido, el popular Cartucho Patti Soldán, mostró sus dotes canoras con el tango Los Mareados.
Sus presentaciones comenzaban siempre con esa frase que decía.
- Tango …….que me hiciste mal.
Alguien del público, con ánimo de ayudar, le contesto un día con un grito que sonaba como una pregunta.
- Y para que lo comiste..???
Pero para deslumbrar más a un auditorio que la vivaba sin cesar encaró ese repertorio internacional que la hizo más famosa después con el exquisito.
-Es la geisha del Yosihuara, sacerdotisa del dios amor, dice a todos que está maldita porque ha nacido de la traición, y aunque el padre príncipe fue, en el fango debe vivir, y se queja la princesita con el recuerdo de su sufrir.
-Buda, buda tú que sufrir me ves, Buda, buda, protégeme señor.
Una rezo laico que hacía llorar al auditorio, mientras la gente pedía y pedía mas chorinesas, ese invento rosarino casi olvidado, esa mezcla confundida de chorizos con hamburguesa, nacido en los mataderos suburbanos de calle Ovidio Lagos. Era una fiesta ver a todos comiendo y consumiendo esos productos, que al facturarse iban a engrosar la cuenta de la Subcomisión pro cordón cuneta, primer escalón para el próximo pavimento del barrio.
Así colaboraba con el progreso esta futura diva, que sin ser todavía conocida por el gran mundo, era ya idolatrada en la periferia ciudadana de la segunda ciudad de la República, Así con estas presentaciones iba ascendiendo en la aceptación de la gente, ya que ella en todas sus variantes, siempre conservó ese principio fundamental en su carrera, su gusto por lo nacional y popular.
La volví a ver actuando una noche que había entrado casi subrepticiamente al famoso Varieté Casino de la calle Pichincha, recuerdo que esa noche cosechó, y lo digo literalmente, una cantidad importante de hortalizas que le permitieron continuar con esa alimentación familiar sana y equilibrada. Algunos biógrafos de su carrera como el famoso Henry Petey Covarrubias aseguran que tanto doña Paula y don Horacio comenzaron allí con su fábrica de caldos de verdura, y que después debieron recorrer un largo camino de desarrollo de proveedores cuando Malena debió dejar el tango. Yo puedo asegurar que esa noche brilló con esos cantos que llegaban casi hasta el alma y aseguraban el.
- Tus besos que matan, tus labios que me atan, y que torturan mi razón….
- No podrás nunca entender lo que es amaaaar y enloquesseeeer
Allí en ese mismo instante, bajó arrojada con fuerza, desde la claque hasta el escenario la mas grande de las zanahorias que haya visto en mi vida, Malena caminaba con prestancia el escenario cuando tropezando con el intruso tubérculo lo recogió, después mirando hacia arriba continuó diciendo.
- Flaco, tu hermana ya no la usa más ?
Respuesta que enloqueció a ese auditorio refinado y cultor de la sutileza que la aclamó sin más ni más, ese año la diva fue consagrada como la Señorita Casino.
Los críticos como el Pirulo Gauna, (que comenzó a llamarla con cierta malevolencia Madreselva, no tanto por la interpretación de la recordada canción, sino porque decía que algunos la tenían apretada contra la pared), aseguran que su temporada triunfal fue en ese cabaret de la bajada Sargento Cabral, allí cerca del monumento a la Bandera, donde la diva alternaría con artistas de la talla de Rita la salvaje y Xuxú Da Silva. Se cuenta que por primera y única vez en la ciudad, quizás para protegerse de sus fanáticos, la intérprete sacó solamente parte de la cara por detrás del terciopelo rojo del telón contrastando con su traje de muselina negra, ello dio origen a la versión no confirmada que había sido apalabrada por las huestes rojinegras para una nueva campaña de conscripción de socios, campaña iniciada cerca de los carnavales de esa época, donde se destacó con el tema todavía vigente, aunque quizás liviano o pasatista, Culo veo, culo quiero. En esa forma de presentarse, con sus manos amarrando las cortinas quedó sellado el estilo de Edith Piaf, una de sus más conspicuas imitadoras.
Otra noche, contrastando la anterior y para alegría de la otra parte de la ciudad, se dice que Rita la salvaje, manejó tan bién sus famosas lolas que le permitieron una holgada victoria al seno derecho identificado con los colores de Rosario Central, contra el izquierdo que por ser el de Ñul pintado de rojo y negro como la novela de Sthendal.
Algunos cuentan que después de unas triunfales giras tuvo una momentánea interrupción de su carrera y otros aseguran que la misma fue causada por una herida causada por un arado de disco arrojado en una actuación exitosa, precisamente en el club Racing de Villada, lugar donde sus admiradores establecieron un pequeño santuario sobre una cosechadora, ya en desuso, por el oxido que habìa invadido hasta sus ruedas, y que se promocionaban los milagros ocurridos por medio de su intercesión.
Un poco después la conoció el famoso crítico literario Hector Rodríguez Quijano el famoso hacedor de la revista “Leo Rayuela con piza y con pisuela” que la incitó a la escritura, dicen que vio en ella a primera vista su vena ficcional, y otras virtudes más que también estaban a la vista, que los llevaron a pasar un fin de semana en el famoso centro de la orden de los Adoradores del tanino, una asociación de recuperados del paludismo, que tenía su sede en el centro de la provincia, que también contaba con termas propias, calentando las aguas del caudaloso Carcarañá.
El ingreso al Centro fue complejo ya que debieron demostrar un odio casi visceral al mosquito lagunero al llenar la ficha inicial.
Las letras de la época saludaron el paso de la cantante a su nueva pasión, que no era Héctor sino la escritura, y sobrevino después de un tiempo la aparición de su primer libro, que quizás haya sido el más significativo por ser también el último y definitivo.
El nombre que el editor insistió en colocarle quizás fue errado para esa época de caza de brujas, ya que lo que solo pretendía ser un manual para la conservación del planeta haya sido confundido con un panfleto político, el libro llevaba el infausto título de “Evita enterrar la batata”, la sensibilidad de la lucha en esos mediados de siglo y los comentarios mal intencionados de otros por su mención a la jefa espiritual de la Nación, consiguieron destruir tanto la carrera literaria de Malena como la de su mentor, el crítico Quijano Rodríguez, que terminó asilado en la embajada de Australia por su defensa de la flamante escritora y también por otras comisiones pendientes.
La tercera de las actividades donde se destacara y quizás donde logró su mayor influencia, llegaría después de una larga depresión, superada en parte por el amor demostrado por la gente, se recuerda que el famoso poeta Aragón con quien había intimado en la mítica revista “ Pigmalion leía y manipulaba”, le dedicó esos famosos versos que decían
- Tu eres la reina, contigo el sol solo sale de día.
Comenzó entonces desde su retiro de Arroyo Seco, en una villa donde invirtió sus ahorros venideros, asentada sobre el Paraná y que llamaba pomposamente “Puerto Adversidad”, su entrada en la pintura. Lo hizo como todos sus ingresos por la puerta grande, dicen que Julio Vanzo que estaba completando los murales de la Galería Rosario, opinó sobre ella diciendo que : “ Apeles mismo, debería colgarse de los pinceles ante su llegada “.
Se dedicó de lleno a la tarea y eligió a los animales como motivo principal de su arte, descartó los caballos porque decía que un tío paterno ya había pintado muchos, y así uno a uno fueron desfilando por la casa dorados, moncholos, cuises, coatis y hasta pavos reales. Tenía Malena un problema económico, pero ella lo definía como un pequeño tema financiero. Las cuentas se habían amontonado después de su frustrado intento literario, algunos hasta le sugerían trabajar, fue donde acuñó esa famosa frase que hoy todavía se recuerda
– El que trabaja, es porque no sirve para otra cosa
Por suerte, la gente en un boca a boca que comenzó a circular, lanzó versiones vernáculas de esa pintora buena que entregaba su arte a la gente, y realizaban el cambio de pinturas por diversas especies, convertida ya Malena en esa especie de santa de la pintura. Por eso los trabajadores del calzado le traían zapatillas, los cercanos fabricantes de chimichurri de Fighiera le hacían llegar sus productos y recibían a cambio esas pinturas de gatitos mimosos o tortugas marinas, su casa era casi un templo dedicado a esa pintura popular, algunos vendedores de los alrededores aprovechaban para exhibir sus mercaderías y ponían en vitrinas esos hipocampos marinos con la leyenda de “Recuerdo de su visita a Puerto Adversidad”, otros ya mas audaces fabricaban remeras con la leyenda “Pintemos en positivo”, a sugerencia de uno de sus colaboradores a quien había conocido en Pico Frío, el famoso concejal Osvaldo Turco Mojame, decidió poner en el jardín una imagen de la pintora en su momento de trabajo con la estudiada leyenda “Su óbolo pinta el mundo” donde todos los visitantes colaboraban, algunos con generosidad, para hacer del planeta que habitamos una pinturita.
También otros fabricaron una estampita que señalaban a Malena como la protectora de las mujeres artistas, allí recibió la desaprobación de la iconoclasta escultora Lola Mora, también sufrió el rechazo del Quinto Congreso Eucarístico Nacional que se refirió al hecho con una cierta vehemencia malsana, reaccionando contra el descaro de los que pedían algo tan sagrado así livianamente, con pasacalles, carteles y cortes de la vieja ruta nueve.
Así en medio de polémicas que anímicamente la iban minando trascendió la rara enfermedad de esta grande de la pintura que comenzaba su declinación, primero física y luego mental, algunos la suponían momentánea y otros pensaban en su permanencia en ese mundo nuevo que solo ella vivía. Malena contra sus principios había exagerado su trabajo.
Sus biógrafos mas acertados, como el famoso Hipólito Asdrúbal Henson opinaba al respecto que el número de cuentas que la acechaban había influido en el trabajo exagerado de la pintora que al recibir una paga exigua por sus trabajos lo debía suplir con el gran número de obras, además estaba su amistad con el famoso filósofo popular Cachilo que la había incitado a superar sus individualidades para entrar en una pintura colectiva que ahora la castigaba con ese exceso de cansancio.
Malena en su época ictícola había comenzado con dorados y palometas de río, pero luego había pasado a otras especies más pequeñas, así su famoso Amanecer con plancton y el no menos conocido Zapateros en acción. Desde allí continuó con seres mas unicelulares hasta realizar trabajos en la tela que no conformaban porque en realidad el tamaño de la pintura era muy pequeño.
Así comenzó a distribuir en grandes cantidades telas en blanco que sirvieron para difundir la versión de la locura de la pintora( mientras ella afirmaba que las figuras eran tan pequeñas que no se podían ver a simple vista), por eso fue encerrada en una curatela especial solicitada en el foro rosarino ante el juez Casicobra Coral, antes de realizar esta acción que terminó con su vida pública, la ONG Felices los museos, decidió tomar el legado de la mujer que tuvo así su triple corona. No se conoce con certeza el lugar donde descansan sus restos después del deceso en esa madrugada fría y lluviosa, algunos la vinculan al cementerio de Baigorria, otros dicen que debajo del tercer paraíso de Pueblo Esther en su bajada al río, lo cierto es que necesitaríamos esa información para difundirla pues podrían surgir algunos milagros que acompañen la imagen de esta venerable rosarina perdida en la historia, quizás el rosariazo opacó su memoria o el declive de la Empresa Mixta con sus intestinas luchas consiguió borrarla de nuestra memoria. Pero lo cierto es que Tango, Literatura y Pintura la consagraron. Por eso hoy desde aquí, desde este pequeño lugar del mundo, la recuerdo con los versos que le dedicara un conciudadano ilustre, Nicolas Canovas D·Amicis el vate que mejor la definiera, y que es casi como un pedido general, algo que siempre reclamarán los vecinos a la Intendencia, y que dicen así.
-Dama de pincel ardiente
-Mujer del imaginario
-Por que no lleva tu nombre
-Una calle de Rosario.??
Historias envueltas en el tiempo, historias de vida, Vida tiempo e historias…..
Así como algunos niños a esa edad no se conforman con una sola especialidad y cuando se les pregunta
- Que queres ser cuando seas grande ?
Generalmente responden, bombero y futbolista, o maquinista de tren y cantante de opera. Quizás por eso ya desde pequeña, ella quería triunfar en más de un campo y finalmente lo hizo en tres, tango canción, literatura de ficción y pintura artística. Malena no era una chica más en ese Rosario de los años cincuenta donde la gente alternaba su trabajo meticuloso con esas copas que todavía no se conocían como happy auer en el intimista Río bar, o en el mas populoso Fragata, allí donde se comentaban algunas de las anécdotas ocurridas en círculos mas bien privados. Cuando ella definió su futuro recién estaba preparando su ingreso al Comercial Urquiza, escuela que quizás hoy debiera llevar en algún aula el nombre de esta mujer inolvidable, creo sinceramente que sus autoridades han hecho algunos esfuerzos para no recordarla. Recién están pensando con alguna reticencia, en ponerle su nombre a un banco que la recuerda y que fue en su momento desviado al depósito de muebles y útiles, porque con una sevillana filosa alguien grabó(quizás ella, con la colaboración de alguna de sus compañeras) su nombre con un agregado que no hace a la cuestión que hoy evocamos, la famosa frase Malena buchona.
Lo cierto de ella se recuerdan anécdotas emotivas, como la de la toma del colegio en la época de laica o libre que la inmortalizan, se la ve a ella imperturbable, leyendo sus “Alma que canta” en plenas tareas de desalojo por parte de personal uniformado de la seccional segunda.
Yo puedo decir que conocí a la insigne en esa época, y volví a verla en las bulliciosas jornadas de las farándulas estudiantiles, donde iba primorosa con ese tutú dorado y una capa de armiño grisácea, en la carroza, que un noble rastrojero diesel arrastrara por calle Córdoba, que se había llamado ya Eva Perón.
También yo iba en la farándula del Colegio Industrial simulando ser como Carballo, ese intendente duro que azotaba a las huestes municipales, marcándole el camino a los sindicalistas de la época. Látigo y palo mientras pensaba en la adorable pequeña del Urquiza que con su aire melancólico repasaba los versos de Museo, Nervo y Cadícamo.
Creo que su primera actuación recordada la hizo en la Asociación de Fomento de Ludueña Norte para todos, donde esa noche memorable y para homenajear a su tío más querido, el popular Cartucho Patti Soldán, mostró sus dotes canoras con el tango Los Mareados.
Sus presentaciones comenzaban siempre con esa frase que decía.
- Tango …….que me hiciste mal.
Alguien del público, con ánimo de ayudar, le contesto un día con un grito que sonaba como una pregunta.
- Y para que lo comiste..???
Pero para deslumbrar más a un auditorio que la vivaba sin cesar encaró ese repertorio internacional que la hizo más famosa después con el exquisito.
-Es la geisha del Yosihuara, sacerdotisa del dios amor, dice a todos que está maldita porque ha nacido de la traición, y aunque el padre príncipe fue, en el fango debe vivir, y se queja la princesita con el recuerdo de su sufrir.
-Buda, buda tú que sufrir me ves, Buda, buda, protégeme señor.
Una rezo laico que hacía llorar al auditorio, mientras la gente pedía y pedía mas chorinesas, ese invento rosarino casi olvidado, esa mezcla confundida de chorizos con hamburguesa, nacido en los mataderos suburbanos de calle Ovidio Lagos. Era una fiesta ver a todos comiendo y consumiendo esos productos, que al facturarse iban a engrosar la cuenta de la Subcomisión pro cordón cuneta, primer escalón para el próximo pavimento del barrio.
Así colaboraba con el progreso esta futura diva, que sin ser todavía conocida por el gran mundo, era ya idolatrada en la periferia ciudadana de la segunda ciudad de la República, Así con estas presentaciones iba ascendiendo en la aceptación de la gente, ya que ella en todas sus variantes, siempre conservó ese principio fundamental en su carrera, su gusto por lo nacional y popular.
La volví a ver actuando una noche que había entrado casi subrepticiamente al famoso Varieté Casino de la calle Pichincha, recuerdo que esa noche cosechó, y lo digo literalmente, una cantidad importante de hortalizas que le permitieron continuar con esa alimentación familiar sana y equilibrada. Algunos biógrafos de su carrera como el famoso Henry Petey Covarrubias aseguran que tanto doña Paula y don Horacio comenzaron allí con su fábrica de caldos de verdura, y que después debieron recorrer un largo camino de desarrollo de proveedores cuando Malena debió dejar el tango. Yo puedo asegurar que esa noche brilló con esos cantos que llegaban casi hasta el alma y aseguraban el.
- Tus besos que matan, tus labios que me atan, y que torturan mi razón….
- No podrás nunca entender lo que es amaaaar y enloquesseeeer
Allí en ese mismo instante, bajó arrojada con fuerza, desde la claque hasta el escenario la mas grande de las zanahorias que haya visto en mi vida, Malena caminaba con prestancia el escenario cuando tropezando con el intruso tubérculo lo recogió, después mirando hacia arriba continuó diciendo.
- Flaco, tu hermana ya no la usa más ?
Respuesta que enloqueció a ese auditorio refinado y cultor de la sutileza que la aclamó sin más ni más, ese año la diva fue consagrada como la Señorita Casino.
Los críticos como el Pirulo Gauna, (que comenzó a llamarla con cierta malevolencia Madreselva, no tanto por la interpretación de la recordada canción, sino porque decía que algunos la tenían apretada contra la pared), aseguran que su temporada triunfal fue en ese cabaret de la bajada Sargento Cabral, allí cerca del monumento a la Bandera, donde la diva alternaría con artistas de la talla de Rita la salvaje y Xuxú Da Silva. Se cuenta que por primera y única vez en la ciudad, quizás para protegerse de sus fanáticos, la intérprete sacó solamente parte de la cara por detrás del terciopelo rojo del telón contrastando con su traje de muselina negra, ello dio origen a la versión no confirmada que había sido apalabrada por las huestes rojinegras para una nueva campaña de conscripción de socios, campaña iniciada cerca de los carnavales de esa época, donde se destacó con el tema todavía vigente, aunque quizás liviano o pasatista, Culo veo, culo quiero. En esa forma de presentarse, con sus manos amarrando las cortinas quedó sellado el estilo de Edith Piaf, una de sus más conspicuas imitadoras.
Otra noche, contrastando la anterior y para alegría de la otra parte de la ciudad, se dice que Rita la salvaje, manejó tan bién sus famosas lolas que le permitieron una holgada victoria al seno derecho identificado con los colores de Rosario Central, contra el izquierdo que por ser el de Ñul pintado de rojo y negro como la novela de Sthendal.
Algunos cuentan que después de unas triunfales giras tuvo una momentánea interrupción de su carrera y otros aseguran que la misma fue causada por una herida causada por un arado de disco arrojado en una actuación exitosa, precisamente en el club Racing de Villada, lugar donde sus admiradores establecieron un pequeño santuario sobre una cosechadora, ya en desuso, por el oxido que habìa invadido hasta sus ruedas, y que se promocionaban los milagros ocurridos por medio de su intercesión.
Un poco después la conoció el famoso crítico literario Hector Rodríguez Quijano el famoso hacedor de la revista “Leo Rayuela con piza y con pisuela” que la incitó a la escritura, dicen que vio en ella a primera vista su vena ficcional, y otras virtudes más que también estaban a la vista, que los llevaron a pasar un fin de semana en el famoso centro de la orden de los Adoradores del tanino, una asociación de recuperados del paludismo, que tenía su sede en el centro de la provincia, que también contaba con termas propias, calentando las aguas del caudaloso Carcarañá.
El ingreso al Centro fue complejo ya que debieron demostrar un odio casi visceral al mosquito lagunero al llenar la ficha inicial.
Las letras de la época saludaron el paso de la cantante a su nueva pasión, que no era Héctor sino la escritura, y sobrevino después de un tiempo la aparición de su primer libro, que quizás haya sido el más significativo por ser también el último y definitivo.
El nombre que el editor insistió en colocarle quizás fue errado para esa época de caza de brujas, ya que lo que solo pretendía ser un manual para la conservación del planeta haya sido confundido con un panfleto político, el libro llevaba el infausto título de “Evita enterrar la batata”, la sensibilidad de la lucha en esos mediados de siglo y los comentarios mal intencionados de otros por su mención a la jefa espiritual de la Nación, consiguieron destruir tanto la carrera literaria de Malena como la de su mentor, el crítico Quijano Rodríguez, que terminó asilado en la embajada de Australia por su defensa de la flamante escritora y también por otras comisiones pendientes.
La tercera de las actividades donde se destacara y quizás donde logró su mayor influencia, llegaría después de una larga depresión, superada en parte por el amor demostrado por la gente, se recuerda que el famoso poeta Aragón con quien había intimado en la mítica revista “ Pigmalion leía y manipulaba”, le dedicó esos famosos versos que decían
- Tu eres la reina, contigo el sol solo sale de día.
Comenzó entonces desde su retiro de Arroyo Seco, en una villa donde invirtió sus ahorros venideros, asentada sobre el Paraná y que llamaba pomposamente “Puerto Adversidad”, su entrada en la pintura. Lo hizo como todos sus ingresos por la puerta grande, dicen que Julio Vanzo que estaba completando los murales de la Galería Rosario, opinó sobre ella diciendo que : “ Apeles mismo, debería colgarse de los pinceles ante su llegada “.
Se dedicó de lleno a la tarea y eligió a los animales como motivo principal de su arte, descartó los caballos porque decía que un tío paterno ya había pintado muchos, y así uno a uno fueron desfilando por la casa dorados, moncholos, cuises, coatis y hasta pavos reales. Tenía Malena un problema económico, pero ella lo definía como un pequeño tema financiero. Las cuentas se habían amontonado después de su frustrado intento literario, algunos hasta le sugerían trabajar, fue donde acuñó esa famosa frase que hoy todavía se recuerda
– El que trabaja, es porque no sirve para otra cosa
Por suerte, la gente en un boca a boca que comenzó a circular, lanzó versiones vernáculas de esa pintora buena que entregaba su arte a la gente, y realizaban el cambio de pinturas por diversas especies, convertida ya Malena en esa especie de santa de la pintura. Por eso los trabajadores del calzado le traían zapatillas, los cercanos fabricantes de chimichurri de Fighiera le hacían llegar sus productos y recibían a cambio esas pinturas de gatitos mimosos o tortugas marinas, su casa era casi un templo dedicado a esa pintura popular, algunos vendedores de los alrededores aprovechaban para exhibir sus mercaderías y ponían en vitrinas esos hipocampos marinos con la leyenda de “Recuerdo de su visita a Puerto Adversidad”, otros ya mas audaces fabricaban remeras con la leyenda “Pintemos en positivo”, a sugerencia de uno de sus colaboradores a quien había conocido en Pico Frío, el famoso concejal Osvaldo Turco Mojame, decidió poner en el jardín una imagen de la pintora en su momento de trabajo con la estudiada leyenda “Su óbolo pinta el mundo” donde todos los visitantes colaboraban, algunos con generosidad, para hacer del planeta que habitamos una pinturita.
También otros fabricaron una estampita que señalaban a Malena como la protectora de las mujeres artistas, allí recibió la desaprobación de la iconoclasta escultora Lola Mora, también sufrió el rechazo del Quinto Congreso Eucarístico Nacional que se refirió al hecho con una cierta vehemencia malsana, reaccionando contra el descaro de los que pedían algo tan sagrado así livianamente, con pasacalles, carteles y cortes de la vieja ruta nueve.
Así en medio de polémicas que anímicamente la iban minando trascendió la rara enfermedad de esta grande de la pintura que comenzaba su declinación, primero física y luego mental, algunos la suponían momentánea y otros pensaban en su permanencia en ese mundo nuevo que solo ella vivía. Malena contra sus principios había exagerado su trabajo.
Sus biógrafos mas acertados, como el famoso Hipólito Asdrúbal Henson opinaba al respecto que el número de cuentas que la acechaban había influido en el trabajo exagerado de la pintora que al recibir una paga exigua por sus trabajos lo debía suplir con el gran número de obras, además estaba su amistad con el famoso filósofo popular Cachilo que la había incitado a superar sus individualidades para entrar en una pintura colectiva que ahora la castigaba con ese exceso de cansancio.
Malena en su época ictícola había comenzado con dorados y palometas de río, pero luego había pasado a otras especies más pequeñas, así su famoso Amanecer con plancton y el no menos conocido Zapateros en acción. Desde allí continuó con seres mas unicelulares hasta realizar trabajos en la tela que no conformaban porque en realidad el tamaño de la pintura era muy pequeño.
Así comenzó a distribuir en grandes cantidades telas en blanco que sirvieron para difundir la versión de la locura de la pintora( mientras ella afirmaba que las figuras eran tan pequeñas que no se podían ver a simple vista), por eso fue encerrada en una curatela especial solicitada en el foro rosarino ante el juez Casicobra Coral, antes de realizar esta acción que terminó con su vida pública, la ONG Felices los museos, decidió tomar el legado de la mujer que tuvo así su triple corona. No se conoce con certeza el lugar donde descansan sus restos después del deceso en esa madrugada fría y lluviosa, algunos la vinculan al cementerio de Baigorria, otros dicen que debajo del tercer paraíso de Pueblo Esther en su bajada al río, lo cierto es que necesitaríamos esa información para difundirla pues podrían surgir algunos milagros que acompañen la imagen de esta venerable rosarina perdida en la historia, quizás el rosariazo opacó su memoria o el declive de la Empresa Mixta con sus intestinas luchas consiguió borrarla de nuestra memoria. Pero lo cierto es que Tango, Literatura y Pintura la consagraron. Por eso hoy desde aquí, desde este pequeño lugar del mundo, la recuerdo con los versos que le dedicara un conciudadano ilustre, Nicolas Canovas D·Amicis el vate que mejor la definiera, y que es casi como un pedido general, algo que siempre reclamarán los vecinos a la Intendencia, y que dicen así.
-Dama de pincel ardiente
-Mujer del imaginario
-Por que no lleva tu nombre
-Una calle de Rosario.??
Historias envueltas en el tiempo, historias de vida, Vida tiempo e historias…..
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