Camila cambia la pila
Camila se levantó bien temprano ese sábado por la mañana.
Era lindo comenzar el día jugando, porque no tendría que vestirse para ir a la escuela.
Miró su uniforme de colegio y sonrió, le causaba gracia verlo sostenido en la percha.
Faltaba su cuerpo adentro Ji. Ji..Ji…
Le resultaba parecido a un espantapájaros, como ese al que su abuelo llamaba mamarracho.
Quería aprovechar para jugar antes que Simón se levantara.
Con el despierto, ya no podía hacerlo con libertad, porque su hermanito ya gateaba y se apoderaba de todos sus juguetes, interrumpiendo todos sus juegos.
Quería que su perrito Manchita comenzara a correr, y dar también esas volteretas que tanto le gustaban.
Pero al correr la perilla de encendido de su perrito, Camila notó que los saltos eran demasiado débiles.
No quería despertar a sus padres, pero necesitaba saber que le pasaba a su caniche preferido.
Al rato sintió ruidos en la cocina, notaba que la estaban encendiendo
- Bien, ya se levantan.
Cuando miró hacia la cocina vio a papito que colocaba la pava sobre el fuego para iniciar su ronda de mates matinales con mamita.
- Papi, papi, que pasa con Manchita que no salta y camina tan despacito ?
El papá de Camila y Simón, dejó la pava para comenzar a revisar las pilas con su instrumento, las midió, y como suponía estaban casi agotadas.
- Hay que ponerle otras pilas Camila
- Yo , yo las cambio
- Esperá hija, porque tenés que respetar las polaridades
- Que son las polaridades, cuales son papi ?
- Este signo mas que se ve aquí indica el positivo de las pilas, son como dos palitos que se cruzan, ves ?
- Si lo veo
- Y tiene que coincidir con esta saliente de la pila, aquí se muestra el signo. La parte plana de la pila va colocada sobre estos alambrecitos que hacen de resorte y que las mantiene firmes. Ese es el negativo, y este signo como el menos es la indicación.
- Si, si, yo las pongo papi.
Y la otra pila va igual pero en posición invertida, siempre respetando las polaridades porque sino Manchita no funciona.
- Si lo veo, yo la coloco igual, dame
Así con las nuevas pilas el caniche Manchita comenzó a caminar vigorosamente y a dar saltos como los que el sabía.
- Bien, bravo, aplaudía Camila ante los saltos y repetía anticipándose, salta Manchita
- Viste eran las pilas, dijo Papá volviendo hacia la cocina
- Y que hacemos con estas pilas agotadas papi, las tiramos al cubo de la basura ?
- Camila, voy a contarte que tenemos que guardarlas para llevarlas a lugares
habilitados para su destrucción. Si estas pilas las llevamos a la basura común, donde tiramos todas las cosas, ellas van a parar a un basural, y allí terminan enterrándose. De esa manera contaminan esa tierra y la contaminación pasa al agua que tomamos, y también a las aguas que se usan para regar la verdura que después comemos
- Bueno pero yo quiero llevarlas, le digo a mamá que quiero colaborar
- Por ahora las guardamos en esta bolsita.
Camila recordó que su maestra ya le había hablado del tema y de el cuidado del medio ambiente, como alumna diligente estaba practicando ese cuidado por el lugar donde habitaban.
- Si Papi, yo ya sabía que no podemos tirarlas en cualquier lugar porque contaminan.
Justo después de ese diálogo y mirando el salto de Manchita, Camila se dio cuenta que
debía apurarse para jugar, porque esas voces y los ruidos del caniche, estaban
despertando a Simón.
Era lindo comenzar el día jugando, porque no tendría que vestirse para ir a la escuela.
Miró su uniforme de colegio y sonrió, le causaba gracia verlo sostenido en la percha.
Faltaba su cuerpo adentro Ji. Ji..Ji…
Le resultaba parecido a un espantapájaros, como ese al que su abuelo llamaba mamarracho.
Quería aprovechar para jugar antes que Simón se levantara.
Con el despierto, ya no podía hacerlo con libertad, porque su hermanito ya gateaba y se apoderaba de todos sus juguetes, interrumpiendo todos sus juegos.
Quería que su perrito Manchita comenzara a correr, y dar también esas volteretas que tanto le gustaban.
Pero al correr la perilla de encendido de su perrito, Camila notó que los saltos eran demasiado débiles.
No quería despertar a sus padres, pero necesitaba saber que le pasaba a su caniche preferido.
Al rato sintió ruidos en la cocina, notaba que la estaban encendiendo
- Bien, ya se levantan.
Cuando miró hacia la cocina vio a papito que colocaba la pava sobre el fuego para iniciar su ronda de mates matinales con mamita.
- Papi, papi, que pasa con Manchita que no salta y camina tan despacito ?
El papá de Camila y Simón, dejó la pava para comenzar a revisar las pilas con su instrumento, las midió, y como suponía estaban casi agotadas.
- Hay que ponerle otras pilas Camila
- Yo , yo las cambio
- Esperá hija, porque tenés que respetar las polaridades
- Que son las polaridades, cuales son papi ?
- Este signo mas que se ve aquí indica el positivo de las pilas, son como dos palitos que se cruzan, ves ?
- Si lo veo
- Y tiene que coincidir con esta saliente de la pila, aquí se muestra el signo. La parte plana de la pila va colocada sobre estos alambrecitos que hacen de resorte y que las mantiene firmes. Ese es el negativo, y este signo como el menos es la indicación.
- Si, si, yo las pongo papi.
Y la otra pila va igual pero en posición invertida, siempre respetando las polaridades porque sino Manchita no funciona.
- Si lo veo, yo la coloco igual, dame
Así con las nuevas pilas el caniche Manchita comenzó a caminar vigorosamente y a dar saltos como los que el sabía.
- Bien, bravo, aplaudía Camila ante los saltos y repetía anticipándose, salta Manchita
- Viste eran las pilas, dijo Papá volviendo hacia la cocina
- Y que hacemos con estas pilas agotadas papi, las tiramos al cubo de la basura ?
- Camila, voy a contarte que tenemos que guardarlas para llevarlas a lugares
habilitados para su destrucción. Si estas pilas las llevamos a la basura común, donde tiramos todas las cosas, ellas van a parar a un basural, y allí terminan enterrándose. De esa manera contaminan esa tierra y la contaminación pasa al agua que tomamos, y también a las aguas que se usan para regar la verdura que después comemos
- Bueno pero yo quiero llevarlas, le digo a mamá que quiero colaborar
- Por ahora las guardamos en esta bolsita.
Camila recordó que su maestra ya le había hablado del tema y de el cuidado del medio ambiente, como alumna diligente estaba practicando ese cuidado por el lugar donde habitaban.
- Si Papi, yo ya sabía que no podemos tirarlas en cualquier lugar porque contaminan.
Justo después de ese diálogo y mirando el salto de Manchita, Camila se dio cuenta que
debía apurarse para jugar, porque esas voces y los ruidos del caniche, estaban
despertando a Simón.
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